lunes, 15 de octubre de 2012

¡No es una caída libre, no es un salto al vacío!

La extraordinaria hazaña de Félix Baumgartner al romper la velocidad del sonido en el aire (343,2 m/s) es ciertamente una proeza, pues para alcanzar unos 1342 km/hora (372,8 m/s), se requiere caer en la atmósfera terrestre a lo largo de una gran distancia, tener un excelente sistema de frenado (el paracaídas principalmente) y de soporte vital para un ser humano, además de el diseño y construcción del globo aerostático, que con base en el Principio de Arquímedes, lo subió a 39045 km de altitud. Esto es solo la parte física o de ingeniería del asunto, queda todo el coraje, habilidad, valor y decisión para realizar el salto, condiciones que casi nadie tiene.

Si ustedes recuerdan su física elemental del colegio o primeros años de universidad, estarán de acuerdo conmigo  en que, ese salto fuera de lo común, no es una caída libre, un caso hipotético de caída, en la cual –no se toma en cuenta el  efecto de fuerza de rozamiento del aire
La caída del señor Baumgartner  es una caída real, afectada por todo lo que puede hacer la gravedad y la atmósfera.

Si fuera una caída libre, en los primeros 32,8 segundos se habría alcanzado la velocidad record reportada (1342 km/h) y bastarían solo 7,12 km para alcanzarla. Veamos la física del asunto:
  1. La fuerza que acelera a Félix hacia abajo es la fuerza de gravedad (su peso), pero como sabemos desde Galileo y Newton, la aceleración tiene un valor constante, dado por el campo gravitatorio de la Tierra. Solo que al ser la altura bastante considerable, vamos a tomar ese valor no como el conocido 9,8 m/s2, sino el promedio entre la gravedad a la altura máxima (unos 9,72 m/s2) y aquel, lo que da un valor de trabajo, para este análisis, de 9,76 m/s2.
  2. Entonces, si aplica dos de las relaciones más simples con que trabajó en décimo año


    Y t
    omando en cuenta que inicia el descenso desde el reposo (velocidad inicial cero), luego de que la cápsula de ascensión se ha detenido, usted puede probar fácilmente (con un poquito de álgebra) que bastaría un tiempo de caída libre de 38.2 s, durante los cuales desciende una distancia de 7,12 km.
     
  3. Ahora bien como el tiempo y la altitud reportadas son muy  diferentes; 4 minutos 20 segundos (=260 s) y 39,045 km, concluimos que en esta caída nada libre, la influencia de la resistencia del aire fue nada despreciable.
     
  4. Recuerde que la hipotética caída libre de los libros de física, no tiene velocidad límite. Si Félix hubiese caído libremente a lo largo de 39045 m habría alcanzado la sorprendente rapidez de 873 m/s. Pero esto no se puede en la atmósfera terrestre, debido al rozamaiento del aire.
    Además habría tardado (hasta el suelo), solo 89,4 s.
    Para esto último requiere aplicar la relación:
Como ve, esta gran hazaña, no es una caída libre, aunque así lo digan los encargados de la proeza, o lo repita algún periodista.
Me decía una amiga que observó conmigo la transmisión, “que no importa, eso se sobreentiende”, bueno si fuera así ¿para qué nos esforzamos en enseñar y en aprender? ?Será que una vez que ganamos un curso, le ordenamos al cerebro que haga "delete tema*. *".

Sitio de la imagen
Tampoco aunque lo repitan en la televisión y los periódios, -no es un salto al vacío-, a pesar de que puede sonar más heroico o quizás poético. 
La capa inferior de la atmósfera, la troposfera, tiene unos 18 km de altura. En ella es  donde está la mayor parte de los gases, es la más densa y donde ocurren todos los fenómenos meteorológicos comunes, evidentemente no es una región de vacío. Luego viene la estratosfera hasta unos 50 km de altitud, capa en la que inició el salto.
 

Sabemos que a nivel del mar, la presión atmosférica tiene su valor mayor (unos 101 kilopascales, equivalente al conocido 760 mm de mercurio). 
A 40 km de altura la presión ha disminuido a 18,7 kPa (=140 mm de Hg). La densidad del aire, responsable de la fuerza de rozamiento que ayuda a detener la caída de Félix, se comporta de manera similar.

Sitio de la imagen
Entonces esta caída en la atmosfera, está afectada por dos fuerzas; la simple fuerza de gravedad hacia abajo que contribuye al aumento de velocidad y la compleja fuerza de rozamiento con el aire dirigida hacia arriba. Compleja porque depende de varios factores, por ejemplo la forma, diseño y tamaño del traje y del paracaídas. 

Se puede suponer que la fuerza de rozamiento del aire depende del valor de la velocidad elevado al cuadrado, así que si ésta aumenta, también lo hace la fuerza de fricción, como bien lo sabe un motociclista.
Cuando se cae en un fluido como la atmósfera se alcanza una velocidad terminal, que ocurre cuando la fuerza de rozamiento del aire se iguala al peso, en esto se basa el diseño de los paracaídas.
La velocidad record del salto de Félix (372,8 m/s) debió ser medida (o calculada) posiblemente durante los primeros kilómetros de su caída (sin paracaídas), cuando el peso le ganaba al rozamiento. Esa pudo haber sido la velocidad terminal en esta  etapa, aún muy alta para tocar el suelo. 
Entonces se abre el paracaídas y con las nuevas condiciones se vuelve a alcanzar una segunda velocidad terminal que es la que permite el aterrizaje sin mucho riesgo.

sábado, 6 de octubre de 2012

Un calendario astronómico (el islámico)

Quizás este título pueda parecerle exagerado o irrelevante, ya que podríamos pensar que ninguno lo es, ¿o lo son todos? 

Arabia, 16/07/622, poco después del ocaso del Sol.
Es un asunto de definición y claridad de lenguaje, o de uso correcto de pensamiento matemático en aspectos de la vida cotidiana. Para evitar ambigüedades, como diría Keith Devlin, profesor del curso por internet Introduction to Mathematical Thinking de la universidad Stanford, con más de sesenta mil estudiantes y con el cual sudo, me desvelo y divierto durante las últimas tres semanas.

Para mí, un calendario merece el adjetivo de astronómico, si ha sido concebido y diseñado para que uno o varios de sus períodos, coincida con algún fenómeno astronómico relevante, no importa cual, ni tampoco el motivo, ya sea religioso, político, etc.

Un buen ejemplo de  calendario astronómico es el calendario islámico, basado exclusivamente en la observación del primer creciente lunar, después de la luna nueva, para iniciar el mes y el año, es entonces un calendario lunar

Hay otros calendarios lunares o lunisolares, como el calendario hebreo y el calendario chino. Pero el islámico se basa exclusivamente en las fases de la luna, sin intentar ninguna conciliación con otros fenómenos astronómicos; como correlacionar el sol con las estaciones, que sí lo hace el calendario gregoriano, usado mayoritariamente en el mundo.

El primer año del calendario islámico se fija el 16 de julio del 622 d.e.c., para conmemorar la migración de Mahoma y sus seguidoress de La Meca a Medina, evento conocido como la  Héjira.
Consta de 12 meses lunares de 29 o 30 días, porque el período sinódico de la luna es un poquito variable, con un promedio de 29 días, 12 horas, 44 minutos y 2.9 segundos.
El año lunar consta de 354 o 355 días.

El calendario islámico no está en sincronía con las estaciones (solsticios y equinoccios), no está diseñado de esa manera, pero a sus usuarios eso no les desvela.
Cada año presenta un corrimiento hacia adelante de 11o 12 días respecto al calendario gregoriano, sin embargo se mantiene fiel a las lunaciones, esto es: el concepto astronómico de su diseño es constante cada inicio de mes y de año.


Arabia, 15/11/2012, poco después del ocaso del Sol.
En este año 2012 está corriendo el año 1433 AH. Inició con el primer día del   Muharran (26/11/2011) y concluirá con  el último día del Du l-hiyya (14/11/2012).
Las respectivas lunaciones iniciaron  con la fase de luna nueva los días 25/11/2011 a las 06:10 UTC y 13/11/2012 a las 22:08 UTC.

Observar el primer creciente lunar, luego de la luna nueva, no es nada simple, requiere conocimiento astronómico teórico y práctico.
La observación debe hacerse, a lo sumo uno o dos días después de la luna nueva, es decir cuando tiene la suficiente edad para poder ser observada -por primera vez- (¿sin binoculares ni telescopio?) hacia el oeste, poco después del ocaso del Sol.

Los ajustes periódicos no son problema para ningún calendario astronómico, ni desmerece su calidad. Con conocimiento básico en astronomía y matemática, lo han hecho los pueblos que los usan.

Como el inicio del día se basa en el ocaso del sol, un calendario lunar solo será aplicable de manera estricta en un lugar fijo de la Tierra, puesto que, por ejemplo la observación del primer creciente lunar en Arabia, no coincide en día ni hora con la observación en Costa Rica. 

Para resolver esto se han diseñado ajustes. Podemos, sin embargo, estar seguros que cada inicio de mes islámico, no importa el año, si miramos el cielo al oeste, cerca de la puesta del sol, habrá un cachito creciente de luna y la fase de luna nueva habrá ocurrido no más de dos días antes.

Como citamos arriba, el primer mes del año islámico es el Muharram. 
Pero como desde el punto de vista astronómico, cada inicio de mes es similar, preferí resumirle algunos datos para el primer día del noveno mes, el
Ramadán, por su importancia religiosa 👆. Note la cercanía de la fecha del inicio del mes con la fecha de la luna nueva.


Un buen ejemplo de un calendario, aparentemente no-astronómico, es el Tzolkin maya, a pesar de la débil coincidencia que he comentado en mi blog (260 días entre un sol cenital y el siguiente).
Cada vez que llega el inicio de un período (en mi blog Ciclos en el tiempo), no se logra encontrar ningún patrón astronómico repetitivo en el Sol, la Luna, Venus, o la esfera celeste.
 
Esto no desmerece este calendario, solo que su diseño parece obedecer a otros criterios. Importantes para el pueblo que lo usa; para celebrar periódicamente algún tipo de festividad, ciclo de cosechas, mayoría de edad, etc.

Por ejemplo yo nací el 12•16•9•5•0 11Ahau 13Cumku y cumplí 73 Tzolkines  cuando volvió a coincidir la fecha del Tzolkin y el Haab, el 12•19•2•0•0
11Ahau 13Cumku.

Para terminar tres preguntas, quizá un poco ingenuas:
  • ¿Cómo sabemos que este año es 2012 (gregoriano), o 1433 (musulmán)? Supongo que de alguna manera se ha llevado la cuenta.
  • ¿Alguien me podría ayudar para saber cuántos Tzolkines han transcurrido desde el inicio del uso de este calendario maya?
    Que no sea con la ayuda del Haab, o de la cuenta larga, ya que eso requiere un poco de matemática que no todos sabemos aplicar.
  • ¿Podría usted encontra otro ejemplo de un calendario astronómico y  de otro no-astronómico?

Referencias adicionales:

jueves, 2 de agosto de 2012

Curiosity en Marte

Siete minutos de terror.

Primeras imágenes.
El domingo 5 de agosto casi a media noche, regresa la NASA a explorar el planeta Marte, con su misión Laboratorio Científico Marciano (Mars Science Laboratory), apodado Curiosity.

Para explorar un planeta como Marte, o la Luna se han usado cuatro métodos:
Curiósty es un “rover” del tamaño de un automóvil pequeño (900 kg, 3 m de largo 2,7 m de ancho y  2,2 m de alto), fue lanzado desde Cabo Cañaveral el 26 de noviembre de 2011, cuando Marte estaba a 1,3540 ua de la Tierra y llega el domingo, con el planeta a una distancia de 1,6577 ua (= 14 minutos luz).
(Sistema Solar ahora). 

Está equipado para tomar muestras del suelo, rocas y la atmósfera de Marte y realizar análisis físico químicos, para determinar la presencia de las sustancias necesarias para el desarrollo de la vida, al menos a nivel microbiano. 
Tiene varias cámaras y antenas para transmitir datos a la Tierra, a través de la Red de Espacio Profundo de Nasa, utilizando las astronaves (MRO y Mars Odyssey) que orbitan actualmente el planeta.

Marte estuvo en su posición más alejada del Sol (afelio) el 15 de febrero de este año y alcanzará el perihelio (punto cercano al Sol) el 24 de enero de 2013. En medio quedó su oposición (punto más cercano a la Tierra) el 3 de marzo de 2012, a solo 0,674 ua de nuestro planeta.
El lanzamiento de Curiosity se realizó en la fecha más apropiada, para que el viaje estuviera dentro de la etapa en que Marte estaría más cercano a la Tierra, en este año.

Marte tiene un período orbital de 686,971 días (668,599 soles), su eje de rotación está inclinado 25,19° respecto al plano de la órbita, casi igual a la inclinación del eje terrestre. Rota alrededor de su eje en 24,623 horas.
En Marte se dan las cuatro estaciones, como en la Tierra, pero aproximadamente con el doble de duración. 
El 30 de marzo de este año ocurrió el solsticio de invierno para el hemisferio sur de Marte y el 29 de setiembre será el equinoccio de primavera.

La temperatura promedio en la superficie marciana es -63°C, con mínimo y máximo alrededor de -87°C y 20°C, respectivamente.
Su radio ecuatorial es de 3396,2 km, su masa es 6,4185×1023 kg (0,107 la masa de la Tierra), la gravedad en su superficie es 3,711 m/s2 (0,376 g).

El cráter Gale  donde aterrizará Curiosity está en el hemisferio sur de Marte, muy cerca del ecuador (5.4°S 137.8°E), mide unos 154 km de diámetro y se calcula su edad en unos 3,6 millones de años.

La atmósfera de Marte es muy rala, los componentes principales son: dióxido de carbono 95,3%, nitrógeno 2,7%, argón 1,6%, el resto es oxígeno, monóxido de carbono y vapor de agua.

La presión atmosférica en su superficie tiene un valor promedio de 0,636 kilopascales, menos de un centésimo del valor en la Tierra (101 kPa).
A pesar de eso, la entrada a las capas medias de la atmósfera marciana es igual de peligrosa que en la Tierra; si la sonda espacial entra muy perpendicular se incinera, si lo hace muy paralela podría rebotar y perderse, debe hacerlo con el ángulo apropiado para que su superficie protectora pueda soportar unos 2100 °C y no dañar las componentes del laboratorio dentro de la cápsula.

Por otro lado la tenue atmósfera requiere de un enorme paracaídas para frenar razonablemente la velocidad de caída y el uso final de retrocohetes para que el aterrizaje sea casi con velocidad cero.
Un estilo de aterrizaje de precisión, muy diferente al empleado con las sondas Viking y Pathfinder, que será usado por primera vez en Marte.

Ahora quiero que imagine que usted está a 10 km de altitud, debajo del piso de un helicóptero (por fuera), que cae colgado de un gigantesco paracaídas.
Cuando faltan 1500 m para llegar al suelo el paracaídas se desprende y cuando la altitud es 150 m, usted atado de la cintura por cuatro cables de 20 m de largo y un cordón para comunicaciones, unido al casco protector en su cabeza, se suelta e inicia una caída solamente atenuada por las aspas del helicóptero que giran a toda velocidad tratando de frenarlo.
Cuando sus pies tocan el  suelo, los cables de su cintura se cortan automáticamente –eso esperamos- y por el cordón se envía una señal al helicóptero para que se aparte y no le caiga encima.

Más o menos así serán los siete minutos de terror en Marte, el domingo 5 de agosto, cerca de la media noche.

Referencias: