miércoles, 1 de abril de 2020

Vea Venus y las Siete Cabritas, 1 al 5 de abril. ¡ PERO DESDE SU CASA!


🌞Aproveche que ahora está en su casa🌓

6 p.m., o tan pronto pueda distinguirlo (@)s.

Si tiene binoculares, úselos. Telescopio (baja potencia), mejor.

Tome fotos. ¡Celulares, si tiene cuidado también funcionan!

Usted ha estado observando el planeta Venus en las últimas semanas. Ahora está muy brillante, al Oeste.
Pues precisamente allí y como esplendoroso fondo estelar, tendrá a Las Pléyades (Las Siete Cabritas).

  • ¿Cuántas puede distinguir a simple vista?
  • ¿Cuántas con binoculares?
  • ¿Qué forma le ve usted a este cúmulo abierto de estrellas? 
  • Diviértase y aprenda, desde su casa.

A continuación, las imágenes que predice el planetario “Cartes du Ciel
Se trata de una simulación, bien hecha, con buen conocimiento científico (astronómico) y de informática.
Es posible que lo que usted observe sea algo similar.
No se lo pierda.
1 de abril: 18:00

Buena suerte y que tenga cielo despejado.

¿Quiere más información?
Visite la página de ACODEA.




2 de abril: 18:00



3 de abril: 18:00



4 de abril: 18:00


5 de abril: 18:00


sábado, 21 de marzo de 2020

La noche del 20 de marzo de 1856

Gracias al invento de las computadoras, la Internet y el software astronómico, podemos recrear eventos del pasado (y de futuro) con suficiente precisión para que nuestro sentido de la vista se satisfaga y, nuestro cerebro, pueda hacer correlaciones interesantes.
Santa Rosa; 20/03/1856; Sol saliendo por el Este a las 06:04, en Pisces.
 Unas dos horas antes se pudo ver la Vía Láctea, por Sagittarius, Aquila y Cygnus. Los planetas Júpiter, Mercurio y Venus estaban al amanecer,
quizás el Sol lo borró.
Leí este artículo en el periódico digital El País.cr (https://www.elpais.cr/2020/03/20/batalla-de-santa-rosa/), que está muy interesante para recordar aspecto históricos de una de nuestras principales efemérides nacionales.
El 11 de abril del 2012 había escrito en mi blog una entrada titulada “1856-  La noche tras la batalla de Rivas” (https://fisica1011tutor.blogspot.com/2012/04/1856-la-noche-tras-la-batalla-de-rivas.htmly, siempre pensé que tenía una deuda con la Batalla de Santa Rosapero nunca encontré el momento hasta hoy.
Así que aquí les presento un primer intento, que espero corregir y ampliar, ¿con su ayuda?
Santa Rosa. 20/03/1865. Luna saliendo por el Este, en Virgo. La Vía Láctea queizas se puedo apreciar hacia el Sur, por  Vela, Pupis y Canis Major. Ura Major hacia el Norte. Pero en luna llena , con un cielo no contaminado, quizás sí, quizás no. ¿Usted que cree?
Lo primero que salta a la vista, simplemente por la fecha, es que ocurrió en o muy cerca del equinoccio de marzo (https://astronomia10norte.blogspot.com/2020/03/equinoccio-19032020-21-50.html).
Utilicé tres diferentes “planetarios virtuales” solo por verificar, pero le basta con uno de ellos:
El 20 de marzo de 1856
  • El Sol en Pisces (¡equinoccio!) salió a las 6:04, recordándonos que por esta fecha está casi 12 hora sobre el horizonte y las otras 12 bajo el horizonte.Se ocultó a las 18:11, con acimut de 89° 49’ ¡únicas fechas que se mueve encima del ecuador terrestre Este-Oeste.
  • La Luna salió 17:40. Unos 50 minutos antes el día anterior, quizás cuando empezó la vigilancia de la hacienda.
    Culminó a las 23:53 y se ocultó a las 05:30 (el día siguiente).
    Según Cartes du ciel con una iluminación de 0,995 y (no estoy seguro) una edad de 14 días. ¡Condiciones muy cercanas a la Luna llena!, lo que luego verifiqué con el calendario del año (21/03/1856).
    ¿Pudieron ver esa noche la galaxia vecina; La Nube mayor de Magallanes” ?, quizás sí.
  • Culminó a las 23:53 y se ocultó a las 05:30 (el día siguiente). Según Cartes du ciel con una iluminación de 0,995 y (no estoy seguro) una edad de 14 días. ¡Condiciones muy cercanas a la Luna llena!, lo que luego verifiqué con el calendario del año (21/03/1856).
  • La Luna salió unos 50 minutos antes el día anterior, quizás cuando empezó la vigilancia de la hacienda.
  • ¿Pudieron ver esa noche la galaxia vecina; La Nube mayor de Magallanes” ?, quizás sí.Desde luego, aunque la brillante luna les borró un poco las estrellas, espero que hayan tenido un explendoroso cielo. Le dejo a usted la interpretación. 

Hacia el  Sur.

Hacia el Norte.

Fue un día jueves (https://www.timeanddate.com/calendar/?year=1856&country=9). Y como la llena fue el 21, a lo mejor el domingo de pascua no fue el 23/03/1856 y hubo que esperar hasta la llena de abril. Una situación similar a la de este año, pero mejor investigue.

Como puede ver con este mapa de Heavens-above, la situación es muy similar a la estos días. La precesión en 164 años no mete mucha diferencia para observaciones a simple vista.
Santa Rosa. 20 de marzo de 2020; 19:00.

*Si le parece cambie las coordenadas para las de Santa Rosa (10 50 03; 85 36 45), pero visualmente eso no hace ninguna diferencia en los mapas.

miércoles, 11 de marzo de 2020

El fenómenos interesante de marzo: la luz zodiacal (IMCCE newsletter)

La lumière zodiacale éclaircit le ciel de Paranal (Chili). 
CC BY Y. Beletsky (LCO)/ESO.
Nota del traductor:

Usted puede intentar la observación de la luz zodiacal cuando tenga condiciones favorables:
  • Ausencia de luna, o solo un diminuto creciente.
  • Horizonte -lejano, bien oscuro y sin nubes-.
  • Luego del final de crepúsculo astronómico (18:56).
  • Eclíptica (¡dónde mira Venus al atardecer!) casi perpendicular al horizonte.

Para Costa Rica (y países vecinos), creo que la fecha más apropiada, luego de la puesta del Sol (este año), es alrededor del 20 de abril. Pero intente esta [17-27/03] recomendada por IMCCE, así practica.
No olvide tomar fotos.
https://skyandtelescope.org/observing/see-shoot-zodiacal-light02042105/


 Le phénomène intéressant en ce mois de mars ne sera pas visible un jour J à un instant T, mais sera étalé sur près de dix jours en fin de mois : il s’agit de l’observation de la lumière zodiacale
El fenómeno interesante  de este mes de marzo no será visible en un día D en un momento T, sino que se extenderá durante casi diez días a finales de mes: es la observación de la luz zodiacal. 
 La lumière zodiacale est une lueur assez grande, en forme de pain de sucre, qui illumine l’horizon ouest peu après le coucher du Soleil dans les jours qui entourent l’équinoxe de printemps, ou l’horizon est avant le lever du Soleil dans les jours qui entourent l’équinoxe d’automne. 

Ce halo lumineux est produit par la lumière du Soleil qui est réfléchie par les poussières interplanétaires disséminées dans le plan du Système solaire. Ce plan matérialisé par une ligne appelée écliptique traverse les 13 constellations du zodiaque, d’où son nom de lumière zodiacale. 

L’acteur principal du phénomène à observer sera donc constitué par les milliards de poussières qui remplissent l’espace entre les planètes de notre système solaire, poussières infiniment petites (moins d’un millimètre), normalement discrètes, mais bien visibles quand les conditions sont optimales.

L’origine de ces poussières est essentiellement cométaire. Il est aujourd’hui avéré que ce sont surtout les comètes de la famille Jupiter (et non celles du nuage de Oort) qui alimentent et « rechargent » l’espace entre les planètes. 
Les poussières sont disséminées au sein d’un volume en forme de lentille centrée sur le Soleil. L’orbite de la Terre étant située à l’intérieur et dans le plan de la lentille, il est logique de pouvoir observer ces poussières lorsque les conditions s’y prêtent. 

Dès que c’est le cas, un observateur verra un très faible halo de lumière blanchâtre qui décroît en luminosité quand on s’éloigne de l’horizon. La largeur moyenne de la bande lumineuse est de 5 à 10 degrés et elle peut illuminer, lorsque les conditions sont optimales, un quart de l’écliptique observable ce soir-là.

Notons pour l’anecdote que la lumière zodiacale représente 60 % de la luminosité d’une nuit sans Lune.

Quand et depuis où verra-t-on la lumière zodiacale ?

La lumière diaphane de la lumière zodiacale étant très faible, il faut pouvoir disposer du ciel le plus noir possible pour pouvoir l’admirer. L’astronome des villes sera écarté des privilégiés qui pourront l’observer, car la pollution lumineuse urbaine rend le ciel bien trop brillant pour une telle observation. Son cousin, l’astronome de la campagne aura un peu plus de chance, mais il devra aussi être sélectif et… chanceux. 


Il lui faudra tout d’abord bénéficier d’un horizon ouest bien dégagé, mais aussi d’un ciel sans brume ni encombré de passage de cirrus. Il faut un ciel absolument pur et clair. Inutile de dire que la Lune ne sera bien sûr pas la bienvenue. C’est pourquoi tout le début de mois avant, autour et juste après la pleine Lune (9 mars 2020) est à bannir. 



Le dernier quartier ayant lieu le 16 mars et la nouvelle Lune le 24 mars, le créneau idéal se situera entre le mardi 17 mars et le vendredi 27 mars 2020.

Que verra-t-on ?

Le Soleil se couchant vers 19 h le 20 mars, on se positionnera à partir de 20 h face à un horizon ouest bien dégagé. On scrutera alors les constellations du Bélier et du Taureau, et la zone du ciel entre l’horizon ouest et l’étoile Aldébaran. 

Notons que le joli phare de l’étoile du Berger, la planète Vénus, sera situé au beau milieu du phénomène. 

La vision de la lumière zodiacale est parfois déroutante, car elle a l’aspect et la position des dernières lueurs du couchant. L’observateur qui la recherche pour la première fois hésite donc bien souvent… dernière lueur du Soleil qui plonge de plus en plus sous l’horizon ou douce lueur des poussières cométaires réfléchissant la lumière de l’astre du jour ?

Si au bout de 15 minutes, la douce lueur ne s’est pas estompée, c’est qu’on est bien en présence de la lumière zodiacale. Elle est alors visible, parfois, sous la forme d’une très longue bande de lumière blanchâtre qui peut doucement illuminer l’écliptique pendant près d’une heure.
La luz zodiacal es un resplandor bastante grande, en forma de pan de azúcar, que ilumina el horizonte occidental poco después de la puesta del sol en los días que rodean al equinoccio de primavera, o al horizonte antes del amanecer en los días alrededor del equinoccio de otoño. 
Este halo luminoso es producido por la luz solar que se refleja por el polvo interplanetario esparcido por todo el plano del Sistema Solar. Este plano es materializado por una línea llamada la eclíptica que pasa por las 13 constelaciones del zodíaco, de ahí su nombre de luz zodiacal.

El principal actor en el fenómeno que va a observar será, por lo tanto, los miles de millones de polvos que llenan el espacio entre los planetas de nuestro sistema solar, polvo infinitamente pequeño (menos de un milímetro), normalmente discreto, pero claramente visible cuando las condiciones son óptimas. 

El origen de estos polvos es esencialmente cometario. Ahora se ha demostrado que son principalmente los cometas de la familia de Júpiter (no los de la nube de Oort) los que alimentan y "recargan" el espacio entre los planetas. 
El polvo se dispersa dentro de un volumen en forma de lente centrado en el Sol. Dado que la órbita de la Tierra se encuentra dentro y fuera de la lente, tiene sentido poder observar estos polvos cuando las condiciones son las correctas.

Tan pronto como este sea el caso, un observador verá un halo muy débil de luz blanquecina que disminuye de brillo a medida que uno se eleva sobre el horizonte. La anchura media de la banda de luz es de 5 a 10 grados y puede iluminar, cuando las condiciones son óptimas, hasta un cuarto de la eclíptica observable esa noche.
Como nota anecdótica; la luz zodiacal representa el 60% del brillo de una noche sin luna.

¿Cuándo y desde dónde veremos la luz zodiacal?

La luz diáfana de la luz zodiacal es muy débil, por lo que tienes que ser capaz de tener el cielo lo más oscuro posible para poder admirarla. El astrónomo de las ciudades será excluido de estos privilegios, no podrá observarla, porque la contaminación lumínica urbana hace que el cielo sea demasiado brillante para tal observación. Su primo, el astrónomo del campo tendrá un poco más de suerte, pero también tendrá que ser selectivo y... suertudo. 

En primer lugar, tendrá que beneficiarse de un horizonte occidental claro, pero también de un cielo sin niebla o abarrotado de cirrus. Necesitamos un cielo absolutamente puro y despejado. No hace falta decir que la Luna, por supuesto, no será bienvenida. Esta es la razón por la que todo el comienzo del mes, justamente alrededor y después de la luna llena (9 de marzo de 2020) no será posible. 

El cuarto menguante tendrá lugar el 16 de marzo y la luna nueva el 24 de marzo, la franja horaria ideal será entre el martes 17 de marzo y el viernes 27 de marzo de 2020.

¿Qué vamos a ver?

Como el sol se oculta alrededor de las 7 p.m., del 20 de marzo, estaremos posicionados a partir de las 8 p.m. contra un horizonte occidental claro. Luego veremos las constelaciones de Aries y Tauro, y el área del cielo entre el horizonte occidental y la estrella Aldebaran
Tenga en cuenta que el bonito faro del planeta Venus, se ubicará en medio del fenómeno. 

La vista de la luz zodiacal es a veces confusa, ya que tiene la apariencia y la posición de los últimos destellos del entorno. Por lo tanto, el observador que la busca por primera vez está a menudo vacilante... “¿será el último destello del Sol hundiéndose cada vez más bajo el horizonte o el suave resplandor de polvo cometario que refleja la luz solar?”

Si después de 15 minutos, el brillo suave no se ha desvanecido, es porque estamos en presencia de la luz zodiacal. Entonces será visible, a veces, en forma de una franja muy larga de luz blanquecina que puede iluminar suavemente la eclíptica durante casi una hora.

viernes, 6 de marzo de 2020

A ver la Luna ¡casi llena!, 8 – 9 –10 de marzo, atardecer y amanecer

¿Es usted uno de los 5 067 536 habitantes de Costa Rica, que disfruta mirar la Luna, solo con sus ojos? Aproveche este fin y principio de semana.

Luna (aún no llena), 
saliendo por el Este,
 el domingo 8; 6 p.m.
Buena oportunidad para fotos,

con paisaje (su horizonte).
Luna ocultándose por el Oeste,
 el lunes 9; 5 a.m.
Le falta un poquito para llena.
Ha estado en el cielo toda la noche.
¡Fotos!



  • El Domingo 8 de marzo:  La Luna, aún no llena, sale a las 05:03 p.m. (¡a la altura de sus ojos, que es como se define la salida!). Debe tomar en cuenta, que si tiene enfrente una montaña como el Irazú, la salida se atrasa unos 15 minutos.
    El Sol aún estará brindándonos su luz, durante los minutos finales del crepúsculo. 
  • El Lunes 9 de marzo: Como se requieren unas 12 horas para que la Luna recorra de su salida a su ocaso, entonces habrá estado ¡toda la noche brillando para usted!. 
    Se ocultará a las 05:45 a.m., con las luces del amanecer. Pero aún no está llena. 
    A las 10:58
    será propiamente la Luna llena topocéntrica (esto es, desde la posición de usted como observador).
    La hora de la llena
    geocéntrica, calculada desde el centro de la Tierra, es la que normalmente dan los almanaques y es un poco diferente.

    De allí en adelante la luna está en menguante.

    Esta no es la Luna llena que define la fecha del 
    domingo de Pascua, porque ocurre antes del equinoccio (21/03). Deberá esperar hasta la llena de abril.
    A las 05:47 p.m
    . Ocurre el ocaso del Sol (¡la hora depende de su horizonte!).
    A las 06:03 p.m. Es el "orto" de la Luna (ya meguando, pero no mucho).
  • El martes 10 de marzo: a las 00:36 a.m. la Luna alcanza su posición más cercana a la Tierra en este mes (el perigeo), a 357 116,6 km -centro a centro-.
    Por eso la verá (¡depende de su vista y otros factores!) un poco más grande y brillante.
    Yo no la llamo "super...", me parece innecesario.
    No hacerlo es culturalmente más correcto, suena menos amarillista y menor comercial. No importa si lo hacen los comunicadores de instituciones que a usted le agradan; por lo general ellos son "populistas" y no les importa complicar el idioma, matarle a usted su "posibilidad de asombro" o su "oportunidad personal de descubrimiento", mientras vendan su producto.
    https://astronomia10norte.blogspot.com/2015/08/vocabulario-que-le-sugiero-no-usar-i.html
  • A las 06:37 a.m. Se oculta la Luna. Ha estado sobre el horizonte toda la noche.
    Osvaldo Murillo.

En realidad para nuestros ojos, que son instrumentos para observación, no para medición, la luna ha tenido la apariencia de llena, desde el domingo hasta el martes.
Luna saliendo por el Este,
 el lunes 9; 6:30 p.m.
Ya pasadita la llena. ¡Tome fotos!
Luna ocultándose por el Oeste,
 el martes 10; 6 a.m.
Otra buena oportunidad para tomar fotos.

miércoles, 26 de febrero de 2020

Espectacular pareja en el cielo- hoy (26/02) al atardecer: La Luna y Venus-

Tan pronto se oculte el Sol (17:45), en la constelación Aquarius, quizás antes, usted tendrá la presencia de la Luna creciente (solo 9,2%), en la constelación Cetus.
Pero también a Venus (m= -4,2) muy brillante y casi en media fase (por si tiene un telescopio).
Pero lo más interesante que podrá apreciar es la llamada “Luz cenicienta en la Luna” (earthshine), aunque seguro ya la ha visto otras veces.
No es el cachito de luna a lo que me refiero, ese es iluminado directamente por los rayos solares.

Pero el resto de la cara de la Luna, es débilmente iluminada por luz solar que primero se refleja en la atmósfera terrestre, luego es "rebotada" hacia la Luna para iluminar el resto de ella, que la refleja hacia nosotros para que la podamos ver. 
También puede ver luz cenicienta uno o dos días antes de la luna nueva, al amanecer por el Este.

Parece que Leonardo Da Vinci dio una primera explicación de ese fenómeno (https://www.nasa.gov/vision/universe/watchtheskies/04oct_leonardo.html), hace unos 500 años, con algunas imprecisiones, pero…

Haga "click" en imagen para aumentarla. Stellarium.

Referencias:

martes, 11 de febrero de 2020

21 de febrero; noche para observar Betelgeuse

👀 24/02/2020 -última noticia- 👇
Betelgeuse comienza a recuperar 
su brillo.
https://skyandtelescope.org/astronomy-news/fall-rise-betelgeuse/


Pero en realidad, siga observando midiendo y tomando fotos, cada noche que pueda.
Porque su cielo no siempre va estar sin Luna, ni sin nubes, en la región de Orion.

Según este comunicado de Spaceweather.com del 9 de febrero:
Un modo dominante de las pulsaciones en el brillo de Betelgeuse, 
con período de 430 días podría cumplirse el
21/ 02 ± (1 semana),
 con esas condiciones la estrella alcanzaría su mínimo brillo.

Entonces la magnitud de Betelgeuse podría comenzar a disminuir (¡crecer su brillo!) y llegar al menos a m= 0,9. 
Y si no sucede..., pues seguiremos observando, midiendo, investigando y esperando.

Le sugiero nuevamente que observe esta extraordinaria estrella, especialmente en los alrededores de 21 de febrero, 👀 comience hoy⭐. 
Si tiene datos, puede luego hacer comparaciones y tendría referencias de mucha utilidad para formar criterio sobre lo que le pasó (¡hace unos 600 años!) a Betelgeuse.
Envíeme su foto - una-  (¡ membretada, por favor !) y se la publico aquí.



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 Referencias adicionales:

sábado, 8 de febrero de 2020

El fenómeno interesante en febrero será el acercamiento del planeta Marte con el cúmulo globular M22



Il est plus de coutume, lorsque l’on parle de conjonction, d’associer deux astres du Système solaire : la Lune avec une planète, ou une planète avec une autre planète. La conjonction que nous vous proposons d’observer sort des sentiers battus, car elle est originale à plus d’un titre. Elle aura lieu tout d’abord à une date particulière, le 29 février, date rare, jour supplémentaire dû au caractère bissextil de cette année 2020. 
Cette journée anecdotique nous rappelle que notre planète, la Terre, fait un tour autour du Soleil en 365 jours… un quart. Et c’est à ce petit quart, qu’il convient de respecter, que l’on doit cette journée supplémentaire tous les 4 ans. 
Ensuite, cette conjonction fait donc intervenir deux acteurs qui ne sont (vraiment) pas de la même famille : Mars, quatrième planète de notre système solaire et Messier (M)22, un amas globulaire situé dans la constellation du Sagittaire et qui appartient à notre galaxie.

Faisons plus ample connaissance avec chacun des protagonistes
L’orbite de Mars est située à environ 228 millions de kilomètres du Soleil, soit, en tenant compte de l’excentricité, entre 1,4 et 1,7 fois la distance Terre-Soleil. Cette distance implique une période orbitale d’un peu moins de 2 ans (687 jours). 
La planète rouge, surnom qu’elle doit à la présence d’oxyde de fer à sa surface, est la quatrième et dernière planète rocheuse, avant Jupiter qui ouvre, elle, le bal des planètes géantes et gazeuses. Mars est quasiment deux fois plus petite que la Terre. 
En ce qui concerne sa visibilité, Mars est bien visible dans le ciel un an sur deux. Il se trouve que 2020 sera une assez bonne année de visibilité. Elle sera en opposition le 13 octobre dans la constellation des Poissons, et brillera alors à la magnitude − 2,4.
Visible dans la belle constellation du Sagittaire, l’amas globulaire Messier 22 (M22) est situé en pleine Voie lactée, entre le Système solaire et le centre de notre galaxie, à environ 10 600 années-lumière, ce qui en fait l’un des plus proches du Soleil. 
Rappelons que le plus beau et célèbre amas globulaire de l’hémisphère nord, M13, est situé quant à lui à 22 000 al. M22 contient environ 100 000 étoiles et est l’amas globulaire le plus brillant (magnitude 5,1) du Sagittaire.
 El fenómeno interesante en febrero será el acercamiento del planeta Marte con el cúmulo globular M22

Es más habitual, cuando hablamos de conjunción, asociar dos astros del Sistema Solar: la Luna con un planeta, o un planeta con otro planeta. La conjunción que proponemos observar se sale de los caminos trillados, porque es original en más de una forma. Primero tendrá lugar en una fecha especial, 29 de febrero, una fecha rara, un día adicional debido al carácter bisiesto de este año 2020. 
Este día anecdótico nos recuerda que nuestro planeta, la Tierra, orbita el Sol en 365 días... un cuarto. Y es a este pequeño cuarto, que debe ser respetado, que debemos este día extra cada 4 años.



Entonces, esta conjunción involucra a dos actores que (realmente) no son de la misma familia: Marte, el cuarto planeta de nuestro sistema solar y Messier (M)22, un cúmulo globular ubicado en la constelación de Sagittarius y que pertenece a nuestra galaxia.

Vamos a conocer más de cerca a cada uno de los protagonistas

La órbita de Marte se encuentra a unos 228 millones de kilómetros del Sol, o teniendo en cuenta la excentricidad, entre 1,4 y 1,7 veces la distancia Tierra-Sol. Esta distancia implica un período orbital de poco menos de 2 años (687 días). 






El planeta rojo, un apodo que se debe a la presencia de óxido de hierro en su superficie, es el cuarto y último planeta rocoso, antes de Júpiter que abre el baile de planetas gigantes y gaseosos. 
Marte es casi el doble de pequeño que la Tierra.


En cuanto a su visibilidad, Marte es claramente visible en el cielo cada dos años. Resulta que 2020 será un buen año de visibilidad. Estará en oposición el 13 de octubre en la constelación Pisces, y luego brillará con magnitud -2.4.





Visible en la hermosa constelación Sagittarius, el cúmulo globular Messier 22 (M22) se encuentra en medio de la Vía Láctea, entre el Sistema Solar y el centro de nuestra galaxia, a unos 10 600 años luz de distancia, que lo convierte en uno de los más cercanos al Sol. 




El cúmulo globular más hermoso y famoso del hemisferio norte, M13, se encuentra a 22000 años luz. M22 contiene alrededor de 100 000 estrellas y es el cúmulo globular más brillante (magnitud 5,1) de Sagittarius.

L’amas globulaire M22 photographié par le télescope spatial Hubble. Crédits ESA/Hubble & NASA.

Sábado 29 de febrero. 04:00. En la constelación Sagittarius.
  • Marte: Acimut: 121° 52'. Altitud: 27° 57'. m:1,1. Diámetro: 5,5". Orto: 01:55
  • M 22. Acimut. 123° 14'. Altitud: 26° 43'. m: 7,16. dimensiones: 12,6" x 12,6". Orto 01:54.

  • A las 05:00 el par de objetos tendrá más altitud, pero el cielo estará más claro.
 Le 29 février 2020, Mars va donc passer quasiment entre la Terre et M22. Vue depuis la Terre, la planète rouge sera à 0,4° (écart angulaire d’environ 24′ d’arc, soit moins d’un diamètre lunaire) au nord-est (en haut à gauche) de M22. 

Les conditions de visibilité ne seront toutefois pas optimales, puisque le phénomène sera visible le matin entre 5 h 00 (heure de lever de Mars) et les premières lueurs de l’aube vers 6 h 30, le Sagittaire étant alors situé assez bas sur l’horizon sud-est.


Que verra-t-on ?
À l’œil nu, Mars sera bien visible, car elle brillera à une magnitude de 1,3. Toutefois, il est peu probable que M22 soit visible, car noyé dans les possibles brumes de l’horizon. Par contre, le phénomène promet d’être magnifique dans une paire de jumelles ou, mieux encore, une petite lunette ou un petit télescope.
Dans les jumelles 8 × 40 ou 10 × 50, on verra le gros point rouge du Dieu de la guerre, avec à son sud-ouest une petite boule grise et floue. Dans une petite lunette ou un télescope, en grossissant entre 50 et 70 fois, si Mars n’offrira pas de détails supplémentaires (sa taille angulaire n’excèdera pas 5,5″ d’arc), M22, avec un diamètre de 30′ d’arc, sera plus généreux en offrant un disque au pourtour granuleux. 
Dans un instrument de 250 ou 300 mm, l’image promet quant à elle d’être magnifique. Il faudra avoir recours à des oculaires grand champ (66° ou plus) pour pouvoir admirer les deux objets dans le même champ. Et s’il est alors possible de grossir 100 ou 120 fois en gardant les deux objets à proximité, l’image de la petite tête d’épingle rougeoyante et de la boule criblée de dizaines d’étoiles résolues promet d’être somptueuse. Les astrophotographes ont là un thème pour un beau portrait céleste dans une revue mensuelle…
Outre la beauté du rapprochement, le curieux du ciel ne manquera pas d’en profiter pour reconstruire mentalement la scène en 3 dimensions. Ce genre de phénomène est en effet une occasion unique de donner le relief qui manque cruellement au ciel. Admirer à l’œil nu la voûte céleste n’offre à l’humain qu’une vue en 2 dimensions : hauteur et largeur. La profondeur, donnée par la distance des objets, est en effet tout à fait imperceptible. 

Ce 29 février, s’il prend une chaîne d’arpenteur, un observateur qui part de la Terre devra parcourir 1,71 au, soit 257 millions de kilomètres, pour atteindre Mars, puis… 10 600 années-lumière (1 année-lumière est égale à 10 000 milliards de kilomètres) pour ensuite rejoindre M22. 
En bref, bien que visuellement situés très proches l’un de l’autre par le hasard de l’alignement d’une ligne de visée, on comprendra combien M22 est incroyablement plus loin : voilà une belle occasion d’appréhender combien sont modestes les distances au sein de notre système solaire dès lors que l’on se « promène » dans notre galaxie.
Histoire de combler le curieux de phénomènes astronomiques et de belles images, notons que Mars ne sera pas la seule planète à illuminer ce coin de ciel, puisque les deux premières planètes géantes gazeuses suivent de près la planète rouge sur l’écliptique : entre Mars et l’horizon est, on notera d’abord Jupiter, puis Saturne, les trois planètes étant parfaitement alignées.
El 29 de febrero de 2020, Marte pasará casi entre la Tierra y el M22. Visto desde la Tierra, el planeta rojo estará 0,4 grados (una desviación angular de unos 24 minutos de arco, menos de un diámetro lunar) al noreste (arriba a la izquierda) de M22
Las condiciones de visibilidad no serán óptimas, sin embargo, ya que el fenómeno será visible por la mañana entre las 05:00 (hora del amanecer de marzo) y la primera luz del amanecer alrededor de las 6:30 a.m., Sagittarius se encuentra bastante bajo en el horizonte sureste.

¿Qué vamos a ver?

A simple vista, Marte será claramente visible, ya que brillará con una magnitud 1,3. Sin embargo, es poco probable que M22 sea visible, ya que se ahoga en las posibles nieblas del horizonte. Por otro lado, el fenómeno promete ser hermoso en un par de binoculares o, mejor aún, en un pequeño telescopio.





Con binoculares 8 x 40 o 10 x 50, veremos el gran punto rojo del dios de la guerra, como una pequeña bola gris difusa a su suroeste.
En un telescopio, con aumento entre 50 y 70 veces, si Marte no ofrece detalles adicionales (su tamaño angular no superará 5,5" de arco), M22, con un diámetro de arco de 30’ de arco, será más generoso al ofrecer un disco de apariencia granular.





En un instrumento de 250 a 300 mm, la imagen promete ser hermosa. Se requerirán oculares de gran campo (FOV), 66 grados o más para admirar ambos objetos en el mismo campo. Y si entonces es posible agrandar 100 o 120 veces manteniendo los dos objetos cerca, la imagen de la pequeña cabeza brillante y la bola plagada de docenas de estrellas resueltas promete ser suntuosa. 




Los astrofotógrafos tienen un tema para un hermoso retrato celestial en una revista mensual...




Además de la belleza del acercamiento, los curiosos del cielo no dejarán de aprovechar la oportunidad para reconstruir mentalmente la escena en 3 dimensiones. Este tipo de fenómeno es, de hecho, una oportunidad única para dar el alivio que tanto falta en el cielo. 


Admirar la bóveda celeste a simple vista no ofrece más que una vista bidimensional: altura y anchura. La profundidad, dada por la distancia de los objetos, es de hecho bastante imperceptible. 




El 29 de febrero, si tomara la cadena de un topógrafo, un observador que abandone la Tierra tendrá que viajar 1,71 unidades astronómicas, o 257 millones de kilómetros, para llegar a Marte, luego... 10.600 años luz (1 año luz equivale a 10 billones de kilómetros) para encontrarse con M22.




En resumen, aunque visualmente ubicados muy próximos, por la posibilidad de alinear una línea de visión, entenderemos lo increíblemente lejano que está M22: esta es una gran oportunidad para entender cuán modestas son las distancias dentro de nuestro sistema solar tan pronto como "caminamos" en nuestra galaxia.





Para llenar los curiosos fenómenos astronómicos y hermosas imágenes, observamos que Marte no será el único planeta en iluminar este rincón del cielo, ya que los dos primeros planetas gigantes gaseosos siguen de cerca el planeta rojo en la eclíptica: entre Marte y el horizonte vamos a notar primero Júpiter, luego Saturno, los tres planetas están perfectamente alineados.