miércoles, 4 de julio de 2012

Partículas elementales

Cuando estaba en la Escuela República de Colombia, en Naranjo de Alajuela, allá por 1953, aprendiendo de la maestra Chabela Rojas, creo que para mi todas las sustancias de la naturaleza, eran continuas; el aire, el agua, la madera del pupitre y las hojas de los cuadernos. 
Las únicas partículas que conocía, es decir, pequeños pedacitos de materia, además de los granos de arroz y frijoles, eran las coloridas bolas de vidrio, con las que jugábamos a las chócolas, en los patios de las casas de mis amigos y compañeros de grado.
De seguro vi granitos de arena en la playa, cuando hicimos un paseo a Puntarenas en 1952 y desde luego los cristalitos de sal que quedan en la piel  después de la asoleada en la playa.  
Supongo que visualice los finos granos el café molido (en mi casa se recogía, asoleaba, tostaba y molía),de la sal y del azúcar, junto con el polvo de la tiza, pero la existencia de microscópicos trozos de materia, no estaba entre mis pensamientos; mi primera observación con un microscopio estaba aún muy lejana.
En 1958, en las lecciones de Física en el Colegio de Naranjo, con el excelente profesor de San Ramón, Hugo Lizano, de seguro que aprendí por primera vez sobre electrones, núcleos atómicos, protones y neutrones. A la distancia que estoy ahora en el tiempo, no puedo recordar si para mí eran simples palabras, en un lenguaje científico que apenas vislumbraba y más o menos comprendía, o si realmente tenía claro el concepto de partículas subatómicas, quizás ni aún ahora.

A mediados de los años sesenta, el modelo del átomo, los orbitales, el spin del electrón, el principio de exclusión de Pauli y los elementos de la tabla periódica, llegaron de manera clara a mi mente por primera vez, durante las clases de Química con los doctores Guillermo Chaverri y Gil Chaverri.
El fotón y los saltos cuánticos entre niveles de energía, se aclararon con el Dr. Santos, un físico argentino que contrató el Departamento de Física y Matemática de la Universidad de Costa Rica, para impartir uno de los primeros cursos de Física Moderna para la primera y segunda graduación de bachilleres en Física y Matemática, en Costa Rica.
Para 1968, en la Universidad de Texas, en Austin, había repetido el Experimento de Frank y Hertz, en el laboratorio del Dr. Robert N. Little. Esta experiencia fue realizada por primera vez en 1914 y daba soporte experimental al Modelo Atómico de Bohr y por consiguiente a la Mecánica Cuántica. Esto les valió el Premio Nobel de Física en 1925. Pero los quark up, quark down, quqrk strange etc., creo que solo los escuché de pasada, pues mi interés en esos años no se centraba en esos temas.

En 1987 dado mi nuevo interés, como aficionado a la Astronomía y gracias a la Supernova 1987A, en la Nube Mayor de Magallanes, escuché con más cuidado sobre los neutrinos, que se producen en este tipo de explosiones estelares. Llegaron a algunos observatorios en la Tierra, unas 3 horas antes que la luz, pero esto no es nada extraño, ya que el mecanismo de producción de estas partículas ocurre primero que el de producción de fotones visibles.

Pero en realidad solo me interesé en ellas, para estudiarlas, hasta que mi amigo Edgar Espinoza insistió en que discutiéramos al respecto. Luego del experimento que mostró la posibilidad de neutrinos viajando más rápido que la luz, en setiembre de 2011, algo que sí fue extraño. Debido a su espinoza acuciosidad y luego de dos provechosas reuniones aderezadas con vino tinto y deliciosa pasta italiana, escribí Paradojas neutrinoides, Todos los neutrinos son zurdos y Neutrinos con sabor oscilante.


Peter Higgs

Ahora hay una nueva partícula que llama mi atención, un bosón particular; el Bosón de Higgs. De nuevo Edgar me  propone que investigue sobre ella y escriba algo, al menos como una base de discusión, así que no me queda más que aceptar la tarea, con mucho gusto.
Espero producir alguna combinación didáctica-científica-periodística en unas pocas semanas.
 

Debo recordarle que en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), se realizan experimentos con el Gran colisionador de hadrones, cuyo propósito es detectar, la existencia del bosón de Higgs, la partícula que hace falta en el Modelo Estándar, para proporcionar la masa a las partículas de materia (fermiones). Parece que están cerca de lograrlo.

Por ahora le sugiero visitar las ligas de esta entrada sobre Partículas Elementales, para que usted y yo nos preparemos para lo que pueda venir.

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