sábado, 6 de octubre de 2012

Un calendario astronómico (el islámico)


Quizás este título pueda parecerle exagerado o irrelevante, ya que podríamos pensar que ninguno lo es, ¿o lo son todos? 

Arabia, 16/07/622, poco después del ocaso del Sol.
Bueno es un asunto de definición y claridad de lenguaje, o de uso correcto de pensamiento matemático en aspectos de la vida cotidiana, para evitar ambigüedades, como diría Keith Devlin, profesor del curso por internet Introduction to Mathematical Thinking de la universidad Stanford, con más de sesenta mil estudiantes y con el cual sudo, me desvelo y divierto en las últimas tres semanas.

Para mí, un calendario merece el adjetivo de astronómico, si ha sido concebido y diseñado para que uno o varios de sus períodos, coincida con algún fenómeno astronómico relevante, no importa cual, ni tampoco el motivo, ya sea religioso, político, etc.

Un buen ejemplo de  calendario astronómico es el calendario islámico, basado exclusivamente en la observación del primer creciente lunar, después de la luna nueva, para iniciar el mes y el año, es entonces un calendario lunar
Hay otros calendarios lunares o lunisolares, como el calendario hebreo y el calendario chino, pero el islámico se basa exclusivamente en las fases de la luna, sin intentar ninguna conciliación con otros fenómenos astronómicos, como correlacionar el sol con las estaciones, que sí lo hace el calendario gregoriano, usado mayoritariamente en el mundo.

El primer año del calendario islámico se fija el 16 de julio del 622 d.C., para conmemorar la migración de Mahoma y sus seguidoress de La Meca a Medina, evento conocido como la  Héjira.
Consta de 12 meses lunares de 29 o 30 días, porque el período sinódico de la luna es un poquito variable, con un promedio de 29 días, 12 horas, 44 minutos y 2.9 segundos.
El año lunar consta de 354 o 355 días.

El calendario islámico no está en sincronía con las estaciones (solsticios y equinoccios), no está diseñado de esa manera, pero a sus usuarios eso no les desvela. Cada año presenta un corrimiento hacia adelante de 11o 12 días respecto al calendario gregoriano, sin embargo se mantiene fiel a las lunaciones, esto es: el concepto astronómico de su diseño es constante cada inicio de mes y de año.

Arabia, 15/11/2012, poco después del ocaso del Sol.
En este año 2012 está corriendo el año 1433 AH. Inició con el primer día del   Muharran (26/11/2011) y concluirá con  el último día del Du l-hiyya (14/11/2012). Las respectivas lunaciones iniciaron  con la fase de luna nueva los días 25/11/2011 a las 06:10 UTC y 13/11/2012 a las 22:08 UTC.

Observar el primer creciente lunar, luego de la luna nueva, no es nada simple, requiere conocimiento astronómico teórico y práctico. La observación debe hacerse, a lo sumo uno o dos días después de la luna nueva, es decir cuando tiene la suficiente edad para poder ser observada -por primera vez- (¿sin binoculares ni telescopio?) hacia el oeste, poco después del ocaso del Sol.

Los ajustes periódicos no son problema para ningún calendario astronómico, ni desmerece su calidad. Con conocimiento básico en astronomía y matemática, lo han hecho los pueblos que los usan.

Como el inicio del día se basa en el orto u ocaso del sol, un calendario lunar solo será aplicable de manera estricta en un lugar fijo de la Tierra, puesto que, por ejemplo la observación del primer creciente lunar en Arabia, no coincide en día ni hora con la observación en Costa Rica. 
Para resolver esto se han diseñado ajustes. Podemos, sin embargo, estar seguros que cada inicio de mes islámico, no importa el año, si miramos el cielo al oeste, cerca de la puesta del sol, habrá un cachito creciente de luna y la fase de luna nueva habrá ocurrido no más de dos días antes.

Como citamos arriba, el primer mes del año islámico es el Muharram, pero como desde el punto de vista astronómico, cada inicio de mes es similar, preferí resumirle algunos datos para el primer día del noveno mes, el Ramadán, por su importancia religiosa (cuadro arriba). Note la cercanía de la fecha del inicio del mes con la fecha de la luna nueva.

Un buen ejemplo de un calendario, aparentemente no-astronómico, es el Tzolkin maya, a pesar de la débil coincidencia que he comentado en mi blog (260 días entre un sol cenital y el siguiente).
Cada vez que llega el inicio de un período (en mi blog Ciclos en el tiempo), no se logra encontrar ningún patrón astronómico repetitivo en el Sol, la Luna, Venus, o la esfera celeste.
 
Esto no desmerece este calendario, solo que su diseño parece obedecer a otros criterios, importantes para el pueblo que lo usa. Para celebrar periódicamente algún tipo de festividad, ciclo de cosechas, mayoría de edad, etc.

Por ejemplo yo nací el 12•16•9•5•0 11Ahau 13Cumku y cumplí 73 Tzolkines  cuando volvió a coincidir la fecha del Tzolkin y el Haab, el 12•19•2•0•0
11Ahau 13Cumku.

Para terminar tres preguntas, quizá un poco ingenuas:
  • ¿Cómo sabemos que este año es 2012 (gregoriano), o 1433 (musulmán)? Supongo que de alguna manera se ha llevado la cuenta.
  • ¿Alguien me podría ayudar para saber cuántos Tzolkines han transcurrido desde el inicio del uso de este calendario maya?
    Que no sea con la ayuda del Haab, o de la cuenta larga, ya que eso requiere un poco de matemática que no todos sabemos aplicar.
  • ¿Podría usted encontra otro ejemplo de un calendario astronómico y  de otro no-astronómico?

Referencias adicionales:

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