jueves, 15 de agosto de 2013

Tique y Anteros, ¿qué son?




Si una nave espacial se acerca a Mercurio, con el Sol a la izquierda y levemente arriba de la
horizontal, podrá apreciar una fase creciente del planeta con su superficie rocosa color
grisáceo, llena de cráteres, algo similar a la Luna. En primer plano  estaría el supuesto
satélite “Tique”, de unos 500 km de radio. (Óleo de
MAJaV/08/2013).
Cuando fue la fuerza Sol-Luna igual a la fuerza Tierra-Luna?
El Sol o la Tierra, ¿Cuál atrae más fuerte a la Luna?
Lo satrae más el planeta que el Sol - a sus satélites

Bueno, en mitología, son respectivamnete, posibles hijos de los dioses Mercurio (Hermes) y Venus (Afrodita), dos de los doce originales o principales dioses del Olimpo.

En esta entrada, que si le parece la consideraremos como de ciencia-ficción, los usaré para los nombres de dos satélites naturales que al momento no existen, o nunca existieron,  o quizás sí, veamos.

Sabemos que Mercurio y Venus, los dos planetas más internos del Sistema Solar no tienen satélites naturales, pero ¿tuvieron al menos uno en el pasado remoto?

Para seguir especulando iniciemos con Tique.
El planeta Mercurio está a una distancia promedio del Sol (semieje mayor) igual a 5,7909 x1010 m, su masa es 3,3022x1023 kg y su radio es 2,4397x106 m. El resto de sus características orbitales y físicas las puede encontrar visitando algún sitio confiable en Internet.

Vamos a suponer que en algún momento de su historia tuvo un satélite natural, que llamaremos Tique (Tiche), a una distancia del centro de su planeta igual a 20 radios de Mercurio: 4,8794x107 m y que su masa fue 1/125 de la masa de Mercurio: 2,6418x1021 kg.

Entonces como lo hemos hecho en las tres entradas anteriores sobre satélites, planetas  y el Sol, la fuerza gravitacional entre Mercurio y Tique y entre éste y el Sol, tiene respectivamente las siguientes magnitudes:

Esto es, con las suposiciones que propusimos y las condiciones estimadas:

"El Sol tenía agarrado a Tique con una fuerza 4,3 veces mayor que la que existía entre Mercurio y Tique."


Una nave espacial en órbita alrededor del supuesto satélite “Anteros”, que no tiene atmósfera, apreciaría fácilmente la morfología de su superficie. En el fondo y distante estaría el brillante planeta Venus que fuertemente iluminado por el Sol refleja su típico color blanco amarillento. (Óleo de MAJaV/08/2013).

Y ahora pasémonos a Venus, con su supuesto satélite Anteros.
Entre otras características orbitales y físicas, el planeta Venus está a una distancia promedio del Sol (semieje mayor) de 1,0821x1011 m, su masa es 4,8685x1024 kg y su radio es 6,0518x106 m.
Vamos a suponer que tuvo un satélite natural, que llamaremos  Anteros, de 1300 km de radio, a una distancia de 50 radios  planetarios del centro de Venus: 3,026x108 m, con una masa de 1/100 de la masa de Venus: 4,8685x1022 kg. Las fuerzas entre ellos son:



"Resulta entonces que la fuerza entre el Sol y el satélite Anteros de Venus,
era unas 3,2 veces mayor que la fuerza entre dicho planeta y su satélite."


Y ahora viene la hipótesis más fuerte, que seguro nunca podríamos probar, pero si no la hago, entonces esta entrada no tendría su carácter de ciencia-ficción que le anuncié al principio.

“¿Habrán tenido Mercurio y Venus en el pasado remoto (hace miles de millones de años, algún satélite, producto de residuos de la formación del Sistema Solar y, posteriormente el Sol se los arrebató?”

Escríbase usted la historieta. Con los datos que tiene puede calcular la gravedad en la superficie, el periodo de revolución, estimar un período de rotación, una geosfera y….
Las posibilidades  tienen el límite que usted les imponga.

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