viernes, 25 de diciembre de 2015

Nada sustituye al vocabulario correcto (especialmente en ciencias)

Porque es preciso y disminuye grandemente las ambigüedades y los posibles errores de enseñaza y aprendisaje.
Le recomiendo usarlo siempre, pero sobre todo cuando se expresa de forma escrita, por dos motivos, primero porque es posible que tenga tiempo para revisar y corregir y en segundo lugar porque queda impreso para que todos lo miremos en cualquier momento.

En estas fechas de vacaciones, o de receso de algunas instituciones educativas, siempre me divierto leyendo algunos artículos de los periódicos, que nunca faltan con sus detalles imprecisos y hasta divertidos, aunque sea solo desde mi punto de vista.

Le toca el turno hoy al artículo de Aldea Global, La Nación del 21 de diciembre y a los proveedores de las fuentes, a los que les repito la recomendación de años anteriores “!revisen!”


Los conceptos de ángulo, inclinación y oblicuidad

Se expresa tanto en el texto como en la ilustración que: en este momento del año (solsticio) “el eje de rotación de la Tierra alcanza su máxima inclinación respecto a los rayos del Sol.
 

Está correcto señalar el “respecta a”, porque el concepto de ángulo  y de oblicuidad así lo requieren, no son absolutos.

¡Pero no es con respecto a los rayos del Sol!, porque.

  1. Los rayos solares (infinitos en número) salen de la estrella en todas direcciones, entonces  ¿cual escogemos para el “respecto a”?
  2. Si queremos ser benévolos con la oración, podríamos pensar que hablan solo de los que vienen hacia la Tierra, pero tampoco es correcto, pues nos llegan con varias orientaciones, hacia el polo sur, al ecuador y hasta el polo norte (aunque por ahora no lleguen), ¿entonces?
  3. Los rayos del sol en un lugar de la Tierra son rasantes a la superficie en cualquier amanecer (0°), perpendiculares (90°) en algunos sitios al medio día solar, y de nuevo rasantes (si le parece 180°) al atardecer.
    Entonces cuales rayos y en qué momento del día vamos a usar para medir la inclinación del eje de rotación de la Tierra.
    Obviamente entonces, no se trata de estos ángulos, sino de otro muy particular y especial.
  4. Cuando se da una referencia de una cantidad física, respecto a “algo”, lo apropiado es escoger ese -algo- con ciertas propiedades de -constancia o poca variabilidad-, para no estar cambiando a cada rato y que el concepto carezca de sentido, o utilidad.
  5. Supongo que casi todos los astrónomos desde aficionados como yo para arriba, sabemos que la inclinación del eje de rotación de la Tierra, se mide con respecto al plano casi constante de la órbita terrestre “la eclíptica” (o si le parece el plano de la trayectoria del Sol, visto desde la Tierra). Los conocidos 23,5° que muestran la esferas terrestres que lucen sobre las mesas de las maestras en las escuelas.
  6. Esa inclinación del eje (oblicuidad) es fija, por lo menos en miles de años, y por ahora el eje de rotación de la Tierra apunta en dirección de la estrella Polaris “y no varía no importa como vengan los rayos solares, en ningún momento del año”.
  7. Ahora lo que sucede con la orientación de uno u otro hemisferio terrestre y ese eje fijo respecto al Sol, que es causa de  solsticios, equinoccios y las estaciones, se debe al movimiento de revolución de la Tierra con respecto al Sol. !Si esto no ocurriera solo habría una única estación!
  8. Al dar una vuelta completa alrededor del Sol, el “palito imaginario” del eje de rotación de la Tierra ( a pesar de su dirección fija en el espacio), en algún momento tendrá su extremo norte y el hemisferio correspondiente, más inclinado hacia el Sol (solsticio del norte), o con inclinación pareja (en los equinoccios) y en otro momento de la vuelta, pues será el extremo sur y el hemisferio sur (solsticio del sur). Por eso las estaciones, la altitud del Sol sobre el horizonte y la duración de día solar, se alternan de forma opuesta.
    Inclinación del eje (obllicuidad).
El concepto de oblicuidad debe enseñarse y usarse sin miedo, porque es claro y preciso.
  • Los que lo conocen lo aceptan y comprenden. 
  • Los que no lo conocen, pues deben estudiarlo y aprenderlo.
    Estudiar lo que no se conoce es la única manera de aprender y progresar.
    Siempre habrá cosas nuevas que aprender, es uno de los retos maravillosos de nuestra vida.
  • A los que lo conocemos y más o menos manejamos la ciencia, la matemática y la didáctica que involucra el concepto, les recuerdo la principal responsabilidad al divulgar ciencia: debemos tratar de explicar las cosas como son, no solo reducirlas a simplificaciones ambiguas o confusas.
    Quizás el tener una página, un blog y hasta un facebook,  de opinión personal, no simplemente de reenviar información, o de levantar el pulgar, pueda ayudarnos un poco.
    Porque al acostumbrarnos a poner por escrito nuestras opiniones, siempre estará presente la oportunidad de "revisar lo escrito", lo cual no sucede con una entrevista oral, en la que es más facil cometer errores.

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