domingo, 20 de diciembre de 2015

¡Trópico de Sagitario!

Mañana lunes 21 de diciembre, a las 22:48 hora local, llegaremos al Solsticio del Sur, esto es, la fecha en que el Sol alcanza su máxima declinación (corrimiento respecto al ecuador) hacia el sur.
Entonces oficialmente inicia el verano en el hemisferio sur de la Tierra, y consecuentemente el invierno en el hemisferio norte, donde está Costa Rica. Invierno y verano no son sinónimos de temporada de lluvia y temporada seca, respectivamente, aunque así los use una mayoría de nosotros.
21 de diciembre de 2015; 11:36. (Heavens-Above)
Lo que significa invierno, o verano, es una menor o mayor irradiación solar, respectivamente, por eso ya desde hace algunos días, desde las latitudes norteñas, el camino del Sol en el cielo no es tan alto como lo fue en junio.
Ahora los días son más cortos que los del verano estacional, pueden ser más fríos y desde luego, puede o no llover, para conocer mejor esa condición del tiempo consulte a su meteorólogo.

Observe la salida y la puesta del Sol por estos días y verá que no lo hace por el Este y ni por el Oeste, respectivamente, sino que visto desde nuestra latitud (10° norte), lo hace corrido unos 24 grados hacia el sur.
A la hora del mediodía solar (11: 36 a. m.) tampoco el Sol nos pasa por encima (cenitalmente) como en abril o agosto, pues su altitud máxima sobre el horizonte es solo 57°.

Mañana el Sol saldrá a las 05:48 y se ocultará a las 17:21, por lo que sólo estará 11 horas y 33 minutos sobre el horizonte, posiblemente sea nuestro día más corto. Sin embargo, no es el día en que el Sol se oculta más temprano, eso ocurrió para nosotros alrededor del 16-17 de noviembre, a las 17:11.

Todos estos cambios que ocurren en las diferentes latitudes de la Tierra, debido a la posición relativa del Sol y que se repiten cada año, se deben a que el eje de rotación del planeta en que vivimos, está inclinado 66,5°, respecto al plano de la órbita terrestre (la eclíptica).
Usted puede deducir fácilmente que durante una vuelta de la Tierra alrededor del Sol, en las que habrá fechas con un hemisferio más inclinado hacia la estrella (verano), o inclinado en la otra dirección (invierno) y consecuentemente hay otras fechas en que la inclinación es casi  nula (primavera y otoño).

En un planeta como Júpiter o Venus, en que su eje de rotación es casi perpendicular al plano de su órbita (https://en.wikipedia.org/wiki/Axial_tilt), estos cambios estacionales son menos drásticos.
Pero en Marte, con una inclinación del eje de 64,81° respecto al plano orbital, similar a la Tierra, pero con un período de revolución duplicado (687 días), las estaciones son del doble de duración que en nuestro planeta, y definitivamente mucho más secas y frías.

A veces, cuando estudiamos las órbitas planetarias, con su geometría real de elipse y las temporadas de los planetas cercanas y lejanas al Sol, nos parece que la causa de las estaciones se debe a esta característica orbital, pero no es así.
En el caso de la Tierra este factor afecta muy poco, de hecho nos acercamos al perihelio (2/enero/2016), o punto más cercano al Sol y tenemos invierno en el hemisferio norte (verano en el sur). Este factor de distancia a la fuente de energía sólo produce un efecto moderador en el clima de las estaciones, no es el determinante.
Cuando nuestro invierno coincida con la posición más lejana (afelio), dentro de miles de años, será mucho más crudo que el que experimentamos hora.

La distribución desigual de los océanos en nuestro planeta, también actúan como un moderador del clima, pues actúa como una reserva calorífica, por eso el verano y el invierno no son tan drásticos en Suramérica y Australia, como lo son en Norteamérica y Europa.

Pero bueno, ¿por qué usé “Trópico de Sagitario” como título de esta entrada?
En la región de Antofagasta, en Chile, por donde pasa el paralelo 23,5° Sur, denominado Trópico de Capricornio, el Sol de mediodía brilla lo más alto en el cielo, en pleno verano, pero si los chilenos pudieran ver las estrellas detrás de ese Sol, no serían las de Capricornio.

Recordará usted que la Tierra rota “casi dormida” como un trompo, dando 365,25 vueltas en un año, pero además su eje de rotación da una vuelta completa (precesa) en unos 26000 años.
Así las cosas, solsticios y equinoccios se van desplazando lentamente contra el fondo de la más o menos estática esfera celeste, 30 grados (una constelación promedio del zodiaco) cada 2000 años.
Los signos zodiacales, el horóscopo y sus fechas, establecidos hace unos 4000 años, no coinciden ahora con la realidad astronómica observable, se han corrido casi dos constelaciones.
La posición del Sol vista desde la Tierra, en el solsticio del sur, ya no tiene como estrellas de fondo las que pertenecen a la constelación Capricornio, sino las de Sagitario.

Tampoco entonces coincide la fecha del solsticio del norte (20/junio/2016), el inicio del verano estacional en nuestro hemisferio, ni la respectiva posición del Trópico de Cáncer, con las estrellas de fondo de esta constelación.
Lea en mi blog Trópico de Gemini (http://fisica1011tutor.blogspot.com/2013/06/tropico-de-gemini.html).
¿También se han afectado los equinoccios?
¿Ya no coincide el equinoccio de primavera (19/marzo/2016) con el primer punto Aries?

Tiene todo el año que ya casi empieza, para comprobarlo.
Simplemente observe cuando aún está oscuro, poco antes y después de la salida y la puesta del Sol, para que deduzca cual es la constelación de fondo. Esa constelación que encontrará para su fecha de nacimiento, es “su” constelación de la eclíptica, y si le parece, quizás su verdadero signo zodiacal, pero de esto hablaremos en otra oportunidad.

Feliz año 2016.

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